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Expediente sobre el proyecto de instalación del reloj del Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona

Fecha
1877 - 1884
Archivo
Oficina del Archivo Histórico y Patrimonio Documental de la Universidad de Barcelona
Tipo de documento
Textual
Código de referencia
ES CAT UB 316550
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Descripción

Con sus 35 metros de altura, la torre del Reloj es una de las imágenes más icónicas del paisaje urbano de Barcelona. Forma parte del Edificio Histórico de la UB, el conjunto arquitectónico proyectado por Elies Rogent en 1862. El edificio histórico de la Universidad de Barcelona, ​​diseñado y construido entre 1863 y 1887, es un destacado exponente de la arquitectura neoclásica y ecléctica del siglo XIX. Este edificio, situado en la calle Hospital de Barcelona, ​​refleja la visión de Rogent de crear un espacio académico que combinara funcionalidad, estética y simbolismo.

La fachada principal, con su simetría y proporciones clásicas, evoca la grandiosidad de la arquitectura griega y romana. Sin embargo, Rogent también incorpora elementos eclécticos, como la mezcla de materiales y la integración de detalles ornamentales que reflejan la riqueza cultural e histórica de la ciudad.

El interior del edificio incluye amplios patios interiores, como el Pati de les Lletres, que proporcionan iluminación natural y ventilación a los espacios académicos. Las aulas y salas de lectura están diseñadas para maximizar la funcionalidad, con otros techos, ventanas altas y decoraciones que reflejan la importancia de la educación.

Los detalles ornamentales son otra característica destacada del edificio. Las esculturas, los relieves y las inscripciones que adornan las paredes y las fachadas celebran la sabiduría, la ciencia y las artes. Estos elementos no sólo embellecían el edificio sino que también transmiten valores educativos y culturales.

El edificio de la Universidad de Barcelona diseñado por Elies Rogent es algo más que una estructura física; es un símbolo de la renovación cultural y educativa de la Cataluña del siglo XIX. Representa la aspiración a la modernización y la voluntad de crear un centro de excelencia académica que refleje la identidad y la historia del país.
Sus características, desde la fachada clásica hasta los detalles ornamentales, reflejan la visión de un espacio académico que honra al pasado mientras mira hacia el futuro.

Ya desde sus primeros proyectos del Edificio Histórico, Elies Rogent concibió un campanario en el que se alojara un reloj que debía marcar los horarios, la precisión y el rigor propios de la vida académica. Inicialmente, este campanario debía estar ubicado en el centro de la fachada de la Universidad, pero no llegó a construirse así en el proyecto definitivo. En su lugar, en 1877 se construyó en la torre oeste la estructura de hierro actual: una espadaña de cuatro brazos que recubre las campanas a la manera de una cúpula abierta de estilo renacentista. El diseño seguía las propuestas de Rogent, que posiblemente contó con la colaboración del maestro Joan Torras Guardiola, profesor de la Escuela Provincial de Arquitectura, emplazada en el mismo Edificio Histórico y dirigida por Rogent.

La documentación conservada en el Archivo Histórico de la UB nos descubre más detalles sobre la construcción de la torre del Reloj. Encontramos, por ejemplo, el expediente sobre el contrato de construcción del reloj asociado a las campanas, donde figura el plano original de la torre (1877), dibujado a mano y de gran belleza. También el pliego de condiciones del contrato de construcción del campanario (1880), así como un documento con fecha de agosto de 1880 sobre el pago de las campanas, que nos revela que tuvieron un coste de 6.566 pesetas.

Las campanas se forjaron en la fundición de Miquel Forcada, de Vic, en 1880, y empezaron a sonar en 1881 con el reloj diseñado por la familia de relojeros Cabanyach. Los periódicos de la época narraron lo que se vivió como todo un evento en la ciudad. «El reloj de la torre de la Universidad ya toca. Las dos campanas para los cuartos y las horas son de repetición, tienen buen timbre y se oyen desde mucha distancia. Ahora sólo falta que siempre vaya bien», recogía el Diari Català (núm. 680) del 18 de junio de 1881, fecha en la que tocaron las campanas por primera vez.

Tras más de dos décadas sin funcionar, en 2019 las campanas recuperaron el sonido gracias a una profunda restauración. A esta actuación se suma ahora la intervención en la torre del Reloj, y la UB ya estudia nuevos proyectos, como la restauración de las aulas históricas, algunas de las cuales siguen en activo.

En 2022 se conmemoraron los 150 años de la puesta en funcionamiento del Edificio Histórico.