Este daguerrotipo, producido en Gerona en las décadas de 1840 o 1850, marca la llegada de la técnica fotográfica a la ciudad, poco después de la demostración de 1839 en Barcelona, y atestigua la rápida adopción de este nuevo medio técnico en Cataluña.
El daguerrotipo se realizó sobre una placa de cobre plateado, expuesta a vapores de yodo y revelada con mercurio. Este método único, que requería exposiciones de hasta 30 minutos, tiene una complejidad técnica muy considerable para aquellas décadas.
Dado que los daguerrotipos son piezas únicas y caras, es probable que este de Gerona retratara a un miembro la burguesía local y habría sido indicativo de estatus social en una época en la que la fotografía todavía era inaccesible para la mayoría de la población.
Este daguerrotipo se produjo con una cámara de caja de madera y lentes acromáticas, diseñada según el método Daguerre, similar a la cámara conservada en la Academia de Ciencias y Artes en la Rambla de Barcelona, que fue la utilizada para el primer daguerrotipo catalán, en 1839.
Este daguerrotipo ofrece una ventana a la sociedad gerundense de mediados del siglo XIX, y permite analizar cómo la fotografía documentó la identidad local antes de que el colodión húmedo sustituyera esta técnica pionera.